Sumisión y extremos

puta-sumisa.jpg

Para los que adoran el arte de la sumisión y los extremos, desde ebony bondage vídeos te proporcionamos información útil sobre el sexo en toda su dimensión. Información que te convencerá del todo que el gusto por lo extremo, lo verdaderamente intenso, profundo, es tan potente como el sol del mediodía en un desierto africano. ponen marcha tu reloj y a disfrutar que para eso nos mojamos.

Muchos disfrutan del sexo sadomasoquista y, para los que no lo saben aún, este tipo de práctica requiere la existencia de dos roles claramente definidos y diferenciados.

El dominante es quien lleva el control, por lo general, cuando se tiene sexo con putas, ella suele ser la dominante y el hombre el sumiso, no es que no se pueda de otra manera, sino que la primera es la más convencional.

El sumiso es quien está a la orden de su amo y deja que el placer, la intensidad y los métodos los decida el otro. Podría llegar a decir, incluso, que el placer del sumiso es que el otro le reprima, que el otro decida por él.

Quizá es más sencillo que una mujer sea dominante porque ellas llevan el control de las relaciones sexuales, aunque uno crea otra cosa. Encontrar sumisas puede ser una ardua tarea y es que ese grado de entrega no es fácil de asumir.

Por lo general, las relaciones de sumisas se dan entre personas conocidas, o personas que se llegan a conocer muy bien; creo que los hombres estamos más dispuestos a asumir esa posición desde un principio y sin tanto problema.

Existe una razón para que las sumisas sean tan escasas, y es que una vez que se entrega a un amo, es difícil que cambie y tengas sexo con otro, al menos que esas sean las instrucciones de su amo.

De seguro, si has visto las 50 sombras de Grey te haces una idea, pero definitivamente no es la mejor explicación de la relación entre una sumisa y un dominante o amo, aunque si puede reflejar el extremo al que se lleva esta práctica.

Una mejor representación se ve en una película cuyo nombre no recuerdo, que, según mi punto de vista, le hace justicia al tipo de relación que se establece y pone a reflexionar a muchos.

sumision-placer-extremo.jpg

El placer extremo es inenarrable

Esa historia plantea una relación de sumisión tan profunda, que la chica no hacía nada sin que su amo se lo ordenara. Era tanta su sumisión que ella no se movía de su sitio, por más que alguien le insistirá, si su amo no se lo ordenaba.

Desde afuera estas relaciones de sumisión-dominación son escandalosas, la sociedad no entiende como se pueda sentir placer de esta manera, pero nosotros, que somos más liberales, no le ponemos peros.

A ese grado de intensidad puede llegar la sumisión y a ti, como hombre, te puede resultar muy excitante, pues tendrías el dominio sobre la vida de alguien. Si me preguntas a mí, te diría que la sumisión no debería extrapolarse a otro aspecto de la vida del ser humano, eso se convierte en una enfermedad y tal cosa es perjudicial.

En España las putas sumisas son de calidad

Si, disfrutar del sexo con una sumisa en España puede ser muy excitante, sobre todo si ella es una sumisa obediente, pero ya te he dicho que no resulta tan sencillo como parece.

¿Estarías dispuesto a ser un sumiso en extremo? Muchos hombres están más dispuestos a seguir órdenes de mujeres dominantes pues como ya he dicho, lo bueno de la sumisión es que te entregas de tal manera que no eres responsable de tus actos, por lo menos no dentro del juego y eso te permite disfrutar mucho más.

La sumisión en los hombres es más común, pues supone también más intensidad en el sexo, vas a hacer tú quien reciba el dolor que estimula el sexo y es más común que el hombre lo disfrute.

No cabe duda de que sea una faceta del sexo que resulta bastante atractiva para todo el mundo y es que eso demuestra que podemos llegar a ser muy particulares.

Arriba